
Arqueología fácil en casa
Las mudanzas están llenas de ventajas y excitement. Para empezar, si se necesitan nuevos muebles, se hace un montón de deporte yendo y viniendo desde Suecia. También se conocen sabores y olores estimulantes, como el polvo rancio, el cartón mojado y, con suerte, la extravagancia "Una cosa que alguien se olvidó debajo de la cama (hace varios años)", por mencionarlo tal como aparecería en la carta de un restaurante francés. Pero lo mejor de todo es encontrarse con retazos de tu propia historia de los que habías perdido su ficha de biblioteca. Felizmente instalado en uno de esos nuevos barrios impersonales, modulares e intercambiables que florecen en todas partes como el abrótano macho en los cardúmenes de la floresta, descubrí algunas sorpresas que os expongo sin orden ni concierto para solaz de las retinas. Me encantó toparme con estas pequeñas piezas, que ya había olvidado, tímidamente agazapadas entre las pistas de un CD que, sospecho, tosté hace más de cuatro años.
Planeta Huevo

Boceto para la primera viñeta de un proyecto de proporciones faraónicas que llegué a creer que terminaría algún día. Quizás lo retome con una perspectiva más realista del tiempo libre y lo titule "Planeta Huevo Director´s Cut (y tan cut)". Será un opúsculo conceptual de tres viñetas y final abierto. El proyecto original pretendía ser una desenfadada saga de aventuras, como demuestra el boceto de abajo.

Cabezonas samurái

Kill Bill, Samurai Jack, Mononoke Hime, Fernando Fernán Gómez... El espíritu del guerrero del honor japonés nos inundaba por entonces. Simplemente me dejé llevar por la corriente, mezclando sus peculiaridades con las mías. El resultado: un proyecto mucho más asequible y divertido que todavía no quiero desechar. Estos bocetos sólo son unos
screenings previos que hicimos sin
atrezzo. En la versión definitiva, las modelos van (un poco más) vestidas.

Me encanta el contraste con los espadones que parecen de plástico tombolero.



Seguro que alguien ve parecidos razonables.
Cabezonas a secas


En mi línea, solo que esta vez, con ropa.
Ha sido un viaje alucinante a lo más profundo de los archivos tontos de Chanko.